La alimentación tiene mucho que ver con aspectos emocionales y psicológicos. La psicología puede ayudar a mantener una relación más saludable con la comida. La psiconutrición aborda problemas como la ansiedad por la comida, problemas de sobrepeso o trastornos de la conducta alimentaria como la bulimia, la anorexia nerviosa o el trastorno por atracón.