Los trastornos de la conducta alimentaria abarcan una serie de alteraciones del comportamiento vinculadas con la alimentación.

Incluyen

Anorexia nerviosa

Las personas con anorexia nerviosa sufren una alteración en la forma en que se perciben a sí mismas (se ven obesas) y tienen un miedo intenso e irracional a ganar peso o a engordar, incluso aunque estén muy por debajo del peso considerado normal. Esto les lleva a reducir drásticamente la ingesta de calorías, con riesgo de desnutrición y de alteraciones tales como la amenorrea (interrupción de la menstruación o retraso en su aparición).

La anorexia es diez veces más habitual en mujeres que en varones.

Bulimia nerviosa

La bulimia se caracteriza por la presencia de atracones de comida recurrentes. Los atracones consisten en la ingesta de una gran cantidad de alimentos en un espacio corto de tiempo, con sensación de pérdida de control (no poder parar de comer).

Con el fin de no ganar peso, los pacientes recurren a conductas compensatorias inapropiadas, como provocación del vómito, uso de laxantes, diuréticos u otros fármacos, ayuno y ejercicio excesivo.

Las personas con bulimia están excesivamente preocupadas por el peso y la silueta corporales.

Es un trastorno más frecuente en mujeres.

Trastorno por atracones

El trastorno por atracones se caracteriza por frecuentes episodios de ingesta de una gran cantidad de alimentos en un espacio corto de tiempo, con sensación de pérdida de control sobre (no poder parar de comer).

A diferencia de la bulimia nerviosa, en el Trastorno por atracones no hay conductas compensatorias ni una preocupación excesiva por el peso y la silueta corporales.