El incremento de la esperanza de vida conlleva un aumento de los trastornos psiquiátricos en el anciano, trastornos mentales asociados a la última etapa de la vida. Los ancianos con frecuencia manifiestan sus problemas psicológicos a través de síntomas físicos como dolores erráticos, palpitaciones, problemas respiratorios, etc. Una vez descartada cualquier enfermedad física el único tratamiento efectivo en estos casos es la ansiedad o la depresión de base.

Otra causa importante de problemas en esta etapa, es el progresivo deterioro cognitivo que dificulta la adaptación a situaciones nuevas.
Por último, los trastornos de conducta en el anciano pueden ser el síntoma inicial de una demencia.